Estamos pasando muchos días en nuestro hogar y la rutina...¡se vuelve más rutina que nunca!
Por eso queremos hablarte de la contaminación acústica, la cual a pesar de que la estamos evitando en la ciudad nos la podemos encontrar incluso dentro de casa. Tomá nota de estos consejos para reducirla:
- El volumen. Ya sea si estás viendo la tele o escuchando música, tratá de evitar los excesos.
- Ruidos simultáneos. Es muy común que pongamos la tele, música y algún otro sonido sin que estemos prestándole atención a alguno en particular. Este exceso de sonido no nos ayuda en nada y deberíamos intentar evitarlo.
- Electrodomésticos. Hoy en día podemos tener artefactos como el lavarropas, las campanas de extracción de olores o las licuadoras que tienen la característica de ser bastante ruidosos. Si las usamos todas al mismo tiempo, nos va a perjudicar notablemente.
- Vivienda. Quizás estás viviendo en un lugar que de por sí es bastante ruidoso. Por eso es súper importante que tengas aislamiento acústico de ventanas y puertas. Las alfombras o tipos de tela específica también pueden ayudar.
- Evitá encerrarte todo el tiempo. Si tenés balcón, ventanal o acceso a la terraza, tratá de despejarte tomando aire y sol al menos 15 minutos. Esto oxígena nuestra cabeza y nos da un respiro de los ruidos que podamos percibir puertas adentro.
Poniendo en práctica estos sencillos consejos vamos a poder evitar la contaminación sonora y mejorar también nuestra calidad de vida.