4/11/2019
Termina el día y la familia se sienta a comer y mirar la tele. Llega el fin de semana y planean ir a andar en bici todos juntos, no importa a dónde vayan. Si el día no acompaña, mejor quedarse en casa para hacer maratón de series o, si hay una guitarra de por medio, cantar un poco. Lo que a simple vista es un bien material, en realidad tiene mucho más para ofrecernos. Las cosas que mencionamos tienen un valor sentimental más fuerte que cualquier valor económico.
Cada vez son más las personas que eligen asegurar sus casas u objetos de valor. Seguro que, si pensamos en un hurto dentro del hogar, se nos viene a la mente artefactos electrónicos o roturas de vidrios o puertas. Pero hay cosas que realmente nos importan o tienen un valor afectivo. Una guitarra heredada o una bicicleta que nos transporta hacia nuevos lugares tienen un cariño más grande que cualquier otra cosa que compramos por necesidad.